jueves, 5 de diciembre de 2019


Bhagavan

Según el mito del pueblo baiga de la India, al principio no había dioses, ni viento, ni tierra, sólo agua. Bhagavan flotaba solo sobre el agua en una enorme hoja de loto. Se frotó un brazo y de la mugre que se desprendió creó un cuervo, su hija Karicag.
Él la mando a que buscara la Tierra para crear el mundo. Karicag voló hasta la espalda de la tortuga Kekramal Chatri. Juntas convencieron a los doce hermanos que fundían el hierro para que les hiciera una jaula y en ella bajaron al fondo del mar donde encontraron al gusano Gichnaraja que se había tragado la tierra. Lo asustaron y el gusano vomitó la tierra.

Resultado de imagen de Palacio de Bhagavan


Nanha Baiga y Nanga Baigin

Karicag le llevó la tierra a Bhagavan, que la extendió sobre el agua pero la tierra no era estable, se daba la vuelta.
Entre tanto, en la ribera, bajo los bambúes, dos niños nacieron del vientre de Dharti Mata, la Madre Tierra: Nanga Baiga y Nanga Baigin.
Bhagavan pidió a los hermanos que le ayudaran a asegurar la tierra. Los hermanos se negaron al principio, pero después accedieron. Como iban desnudos, Bhagavan rasgó la suya por medio y se la dio.

Imagen relacionada



LA TIERRA ASEGURADA

Vestidos los dos hermanos, empezaron un viaje por el mundo. Sacrificaron una cerda a la Madre Tierra y cuando la primera gota de sangre cayó sobre ella, dejó de moverse. Luego clavaron cuatro grandes clavos en las cuatro esquinas del mundo y la aseguraron.
Bhagavan quiso nombrar rey del mundo a Nanga Baiga, pero éste no quiso. Entonces Bhagavan le dijo: “Tú nunca perderás la selva. Estás hecho con la tierra y eres señor de la tierra. Guárdala y procura que los clavos nos se muevan. Y nunca rasgues el pecho de tu madre con un arado”.


Imagen relacionada

AMBIVALENCIA DE BHAGAVAN

Bhagavan viven en una isla, dentro de un palacio protegido por dos ríos de fuego. Allí recibe el alma de los muertos y las devuelve a la tierra para que renazcan.
Bhagavan no es del todo bueno: por celos mando que una serpiente envenenara al primer hombre descendiente de Nanga Baiga y así creó la muerte.
Su ambivalencia se refleja en su palacio: una mitad refulge y la otra se descompone.


Imagen relacionada
Imágenes:

No hay comentarios:

Publicar un comentario