sábado, 12 de enero de 2013

La ondina Caricea



Es una muy conocida leyenda del Bierzo, que  cuenta la extraordinaria peripecia de la bellísima Borenia. La paso a resumir:
Borenia era hija de Medulio, jefe de la tribu astur, allá por el año 19 antes de Cristo. Los romanos habían invadido “Las Hispanias” y estaban en continuas disputas por el dominio de las tierras de El Bierzo. Al mando de este ejército romano estaba el joven general Tito Carsio, quien se enamoró locamente de Borenia, jurando conseguir su amor después de derrotar a los astures y de paso las riquezas y el magnífico tesoro que Medulio poseía.
Antes de la batalla definitiva, los astures imploraron a sus antepasados el valor y el temple para enfrentarse a los romanos y Medulio escondió a Borenia en un bosque hasta que terminara el combate. En medio de éste, se desató una terrible tormenta y un rayo fulminó a Medulio y fundió todos sus tesoros salpicando de pepitas de oro las imponentes montañas de granito.
Carsio supo del paradero de Borenia, fue a su encuentro y le dijo que habían firmado la paz. Borenia lo creyó y se dejó seducir por la juventud y gallardía del general romano. Cuando descubrió la verdad y vio que su padre había muerto y que su pueblo había sido sometido, las lágrimas asomaron a sus ojos y lloró tanto y con tanta intensidad que inundó el valle, se formó un lago y su cuerpo fue arrastrado hasta el fondo y allí sigue hasta hoy. Su espíritu se transformó en una hermosa ondina, a quien llaman los lugareños Caricea y a quien muchos de ellos dicen haber visto las noches de San Juan, peinando sus cabellos.

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